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Divertijuegos veraniegos en familia

Este verano deja que tu peque se divierta con aquellos elementos que le rodean, y que la naturaleza los coloca a su alcance para que disfrute y además fomente sus capacidades, porque divertirse y aprender están de la mano.

Por fin estamos de vacaciones, solecito, relax, paramos nuestra agenda y…¿qué ocurre? los días tienen más horas de las que recordábamos. Tiempo, algo que valoramos mucho los primeros días, pero en realidad no estamos acostumbrad@s a tener tanto y cuando pasan unos días se nos viene el mundo encima. Por eso hoy, como os prometimos en el post de la semana pasada, queremos contaros ideas, juegos, con los que disfrutar con nuestros peques y sin querer, hacer que las horas se conviertan en minutos. Además todos ellos son juegos de estimulación con los que mejoraremos su desarrollo, ¿se puede pedir más?. ¡allá vamos!

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Y es que vayamos donde vayamos siempre tendremos un cielo sobre nosotros y un entorno maravilloso, con el que jugar, disfrutar y descubrir. Da igual el destino elegido, ¡vamos a jugar!

Veo veo

Un juego, que tod@s conocemos, para pasar las horas desde cualquier lugar. Pero, ¿conocíais todos los beneficios que tiene? Favorece su imaginación, creatividad, aumenta su capacidad de concentración y estimula su cerebro.

Un destino nuevo… ¡cuántos objetos nuevos por adivinar!

Otra variante del juego puede ser adivinar personajes de dibujos que conozcamos, familiares o amigos. Con todo esto, ¡va a ser difícil quedarnos sin ideas!

Mirar el cielo

Tanto si estamos en la playa, en la montaña o en el lugar más recóndito de la tierra, hay algo que siempre tendremos a nuestro alcance, el cielo…Muchas veces se nos olvida mirar hacia arriba y disfrutar de lo maravilloso que es. Estés donde estés, no dejes de mirar un ratito al cielo y embobarte mirando sus colores, formas y lo fascinante que es cada día.

Por el día podemos mirar las nubes y buscar figuras, dejar la imaginación descubrir nuevas formas y crear un cielo animado, lleno de animales, objetos o situaciones. Crear historias entre las nubes y dejar que las horas pasen junto a nuestros peques. Por la noche podemos observar las estrellas, ver como brillan, como algunas se apagan fugazmente mientras pedimos un deseo, o buscar, como con las nubes, formas que se crean mediante la línea imaginaria que las une entre ellas. Un bonito momento que seguro que os llevaréis guardadito en vuestra memoria.

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PLAYA

Salta la ola

A esto podemos jugar aunque el peque no ande aún, adaptándonos siempre a sus capacidades. Podemos sujetarles por las axilas con sus pies colgando a la altura del suelo, e intentar saltar las olas que nos vengan; o ir de nuestra mano y saltar junt@s cada ola o correr para que no nos pillen. Sea el caso que sea, siempre que lo hagamos, vamos a reírnos y disfrutar, tanto si nos pilla la ola como si conseguimos esquivarla.

Con esta actividad trabajaremos la motricidad gruesa y la coordinación, persistencia, y si ya corretean, fortalecen sus piernecitas.

Jugar con la arena

La arena…esa que tantas ganas tenemos de pisar, pero que después tanto nos cuesta librarnos de ella. Se cuela lugares que no imaginaríamos, pero, ir a la playa e intentar no pringarte de arena…es una batalla perdida. Entonces, si no puedes con tu enemigo, únete a él. Aprovecha todos los beneficios que tiene la arena para nuestro peque y disfruta con ella, después ya estará el mar o una buena ducha para dejarnos relucientes.

La arena nos da muchas posibilidades, hacer castillos, enterrarnos, jugar a las cocinitas, rebozarnos rodando haciendo la croqueta, o extendernos la arena mojada por el cuerpo. En función de la edad de nuestr@ peque, podemos hacer unas, otras o ¡todas las actividades! Con ella trabajarán la creatividad, aprenderán a distinguir la textura de la arena húmeda de la seca y ayuda al desarrollo de sus capacidades psicomotrices, el equilibrio y la las habilidades óculo-manuales.

Coleccionar caracolas

Qué bonito recuerdo lleno de momentos de este verano. Aprenderá a identificar las caracolas, conchas o si son más mayores, coleccionar piedras con formas extrañas, por ejemplo. Con ella se trabajará la paciencia, ya que a veces no es tan fácil encontrar un objeto que pueda ser añadido a la colección de elementos preciosos del verano. Y trabajará la memoria, ya que tendrá que recordar los objetos que ya tiene, para no repetir.

Hacer un circuito psicomotriz

Un juego muy divertido es crear un circuito por la playa en el que puedan correr, saltar obstáculos, rebozarse por la arena, o buscar tesoros escondidos mediante pruebas escondidas. ¡Todo aquello que se os ocurra! Seguro que se une algún otr@ niñ@ que ande por ahí cerca.

Dejar huellas en la arena y ver cómo el agua las borra

Es algo que les hipnotiza. Pero si nos hipnotiza a veces a nosotros, cómo no lo va a hacer con ellos. Descubrirá nuevas texturas, el tacto, la imaginación y pasaremos un rato precioso junt@s.

Caja sensorial

Podemos crear una caja sensorial con objetos de la playa. ¿Cómo? basta con llenar un cubo o una caja de arena e introducir en ella todos aquellos objetos que es común encontrarse en la playa, como puede ser conchas, piedras, palitos, hojas…incluso algún juguete. Esto va a ayudar a trabajar su motricidad fina, la clasificación de objetos y la capacidad verbal para describir aquello que tocan. Descubre cada objeto con ell@s, observadlos, describidlos y dejad a la imaginación que permita darle una vuelta y jugar y utilizarlos para algo que no se os había ocurrido antes.

Crear una piscina natural

¿Quién no ha cavado un hoyo cuando ha ido a la playa para crearse su propia piscina? o simplemente para enterrarnos. Pueden ayudarnos a crearlo, cada un@ a su ritmo, en función de sus capacidades, y entre tod@s crear una piscinita privada en la que meter los piececillos. Si son pequeños está muy bien para refrescarles y que el agua esté más calentita. Además podemos añadir conchas, algún alga o algún juguete de plástico. Estimula su sentido del tacto, la capacidad de adivinar, la imaginación, y su expresión verbal.

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MONTAÑA

Descubrir la naturaleza

Las flores, los animalillos, el agua…Experimentar sus diferentes texturas, sonidos, olores o colores. Aunque a los peques al principio les suele dar un poco de repelús el contacto la hierba, poco a poco se irán haciendo a ello y será un magnífico campo de juego.
Con ello se trabaja la motricidad fina, la sensibilidad, la capacidad de observar y escuchar.

Hacer torres de piedras

Las construcciones de los picapiedra. Naturales, de distintas formas, tamaños y encontrad@s por nosotr@s mism@s. Construir una torre lo más alta posible y después…a ver cuánto tiempo aguanta construida antes de que la tentación de la mano la tire. Además de pasar un rato divertido favorece la motricidad fina, la coordinación y les ayuda a adquirir conceptos espaciales.

Construir un nido

Con palitos podemos jugar a crear un nido para los pajaritos o bichitos que hemos encontrado por la montaña. Con ella trabajaremos la motricidad fina, la coordinación y la imaginación. ¿Cuántos nidos distintos podemos hacer?

Hacer equilibrio sobre un tronco caído

Cuántos obstáculos podemos encontrarnos en la montaña…de todos los tamaños, alturas o dificultades. Árboles caídos, piedras o pequeños obstáculos que descubramos por el camino pueden ser todo un reto para los más peques. Además con ello desarrollarán la motricidad gruesa, el equilibro, la coordinación, la superación…Con lo divertido que es, ¿sabíais que tiene tantos beneficios?

Tirar piedras al río

Podríamos pasarnos horas lanzando piedras al agua. Cada una salta de una manera, en algunas conseguimos hacer la rana y en otras simplemente un simple “clon”, como si la piedra tuviera muchas ganas de volver a la profundidad del agua.

Igual de divertido que es para nosotr@s, también lo es para ell@s. Les gusta imitarnos y hacer cosas junto a nosotr@s. Además con ellas se estimula la coordinación, la motricidad gruesa y fina, la atención y la creatividad.

Recolectar piedras para después pintarlas

Podemos crear una historia, personalizar cada una para nosotr@s o para regalar, sería un bonito recuerdo de las vacaciones, ¿no creéis?

Además fomenta su motricidad fina, la atención y concentración, la creatividad, promueve el bienestar interior,  posibilita la introducción de nuevas palabras, colores…, aumenta su autoestima y estimula su sentido estético.

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Juguéis a lo que juguéis esperamos que paséis un verano lleno de momentos únicos imposibles de olvidar.

Además para que no os olvidéis de ninguna,  ¡podéis descargároslas en el siguiente enlace!.

¡Feliz día y bonito verano!

 

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