papa brazos

La importancia de coger a tu bebé en brazos

Vas a mal acostumbrarlo, te vas a hacer daño en la espalda, por qué no le llevas mejor en el carrito… Seguro que más de una vez habéis escuchado u os han dicho alguna de estas frases…pero ¿de verdad los mal acostumbramos?

La verdad es que no, los bebés cuando nacen, entran en un mundo totalmente nuevo para ellos, y por tanto lleno de inseguridades, miedos e incertidumbres. Vienen de estar 9 meses en los que la única persona a la que conocían era a mamá, su olor, su voz, su latido del corazón, la seguridad que su contacto les transmitía…
Por eso cuando vienen a este lado del mundo,  vulnerables, siguen necesitando, aún más, ese contacto con su piel, su olor…

Se ha demostrado, que este contacto tiene beneficios para los bebés prematuros, pero no solo a ellos, sino para todos los bebés.

recien nacido

Favorece y facilita la lactancia

Esto solo ocurre con las mamás, claro. Y es que la cercanía al pecho materno, le permite alimentarse con mayor frecuencia y siempre que lo necesite, por lo que favorece la subida de leche.

 

Disminuye el reflujo

El reflujo ocurre por la inmadurez que tiene su sistema digestivo durante los primeros meses de vida.
Llevarle en brazos durante los próximos 30-40 minutos después de haber comido, ayuda a disminuirlo.

 

Les permite regular su temperatura

Son muy pequeñit@s para ser capaces de regular su temperatura, por lo que gracias al contacto piel con piel con nosotr@s, les permite hacerlo de manera natural, además de regular también su ritmo cardiaco y su respiración.

 

Favorece el vínculo y el apego con el bebé

Desde luego esos momentos de paz, ternura y amor, en los que podrías pasarte horas observando a tu bebé y deseando que se detuviera el tiempo o que creciera más despacio, son beneficiosos para tod@s.

Dejemos a un lado esa preocupación de si lo estamos mal acostumbrando o malcriando, cuando empiece a gatear o andar, tendrá tanto afán por descubrir el mundo, que será difícil retenerle en muchas ocasiones en nuestros brazos, se convertirá en un/una pequeñ@ explorad@r. Aunque seguirá necesitándonos, no hay nada como un abrazo de mamá o de papá.

 

Mejora el desarrollo cerebral

El cerebro del bebé se termina de moldear durante los primeros años de vida, y esto lo hace, en gran medida, por las experiencias y los sentimientos vividos. Tenerle en brazos, que sienta el afecto, hablarle, interactuar con él/ella, acariciarle, sonreírle, sentir tu calor… es el mejor alimento para su inmaduro y pequeño cerebro.

 

Llora menos

Se siente con mayor seguridad y protección, por lo que está más tranquil@, sintiendo menos estrés hacia los estímulos que pueda recibir del exterior, como ruidos, molestias, personas… De hecho, hay investigaciones que afirman que aquell@s niñ@s que son criados en brazos, lloran entre un 40 y un 50% menos durante los primeros meses de vida.

 

Promueve el desarrollo físico

Durante las primeras semanas, la postura que tenía en la barriguita de mamá, boca abajo, con la espalda arqueada en forma de c, como si fuera una pequeña ranita, es la postura más natural y cómoda para ell@s. Por ello es bueno respetar esta postura, tanto si es en brazos como en la mochila ergonómica.

Además, al llevarles en esta postura, disminuye el riesgo de plagiocefalia, ese aplanamiento de la cabecita que en ocasiones les ocurre al estar demasiado tiempo tumbados.

 

Ayuda a aliviar los cólicos del lactante

Ese momento en el que llegan los temidos cólicos, esos en los que les ves sufrir tanto y, en ocasiones, no sabes qué puedes hacer para calmarles.

Los brazos no son un remedio milagroso, pero sí ayuda a aliviarles, a ayudarles a sentirse más seguros y tranquilos. Sentir nuestro calor en ese momento en el que lo están pasando tan mal, les servirá de apoyo para sobrellevarlos.

 

Les ayuda a dormir mejor

¿Dónde se está mejor que en brazos de mamá o papá? Y si es piel con piel, sintiendo nuestro calor, nuestro olor o el latido de nuestro corazón…ni te cuento. Se quedan profundamente dormidos y con tanta paz

 

dormido brazos

Como ves, hay suficientes motivos para no soltar a tu bebé de tus brazos. Aun así, haz lo que tu instinto te dice, no debemos agobiarnos sino disfrutar más del viaje tan maravilloso que estamos viviendo.

 

Que tengas muy feliz día lleno de abrazos, besos y achuchones

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