beso-hermanos

¡Quien tiene un hermano tiene un tesoro!

Cuántas veces habremos discutido con ellos, nos habremos pegado, enfadado y nos habrán castigado separándonos uno en cada esquina…pero, cuántas veces hemos reído, jugado, cuchicheado, nos habremos escondido, guardado un secreto y confiado el uno en el otro…

Cuántas veces te habrás metido en su cama por la noche porque tenías miedo, o se habrán metido en la tuya. Noches jugando a escondidas bajo las sábanas con una linterna para que no os pillaran, picias, trastadas y anécdotas que solo al recordarlas es imposible evitar que asome una sonrisa.
Y es que habéis vivido tantas cosas, que eres incapaz de imaginarte la vida sin él/ella, el gran tesoro de tu vida, de tu infancia, el regalo más valioso que te pudieron hacer tu padre y tu madre.

Por desgracia, no todo es de color de rosa y en ocasiones esas relaciones se tuercen, se desvían los caminos y  se enfrían, pero ese sentimiento de unión y de amor, siempre permanecerá en vosotr@s.

Y es que además de momentos y sentimientos únicos, l@s herman@s nos aportan muchas más, nos enseñan…

 

A cuidar de otra persona

Aprendemos a proteger a otra persona, tanto si es mayor como más pequeñ@, siempre querremos su bienestar y felicidad. Y aunque en ocasiones nos pueda un enfado, en nuestro interior sigue esa unión, y haremos todo lo posible por ell@s.

Con l@s herman@s llega a desarrollarse un instinto de protección especial e inigualable a ningún otro sentimiento que sentirás en tu vida.

bebes-hermanos

A ser más paciente

Y es que a veces nos hemos llevado la culpa de algo que no hemos hecho, nos han molestado en el coche poniéndonos un pie encima solo por fastidiar, nos han quitado ese postre favorito que nos estábamos reservando en la nevera o se han adelantado y al final hacen ellos eso que tantas ganas tenías de poder hacer tú.

Pero es tu herman@, y aunque al principio te cabree mucho; es normal, te has quedado sin ese delicioso postre que tantas veces estabas relamiéndote al verlo en la nevera; en tu interior está perdonad@, de hecho nunca dejó de estarlo. Porque otras veces serás tú quién se lo haga, o le haga algo peor incluso…pero también se aguantará y te perdonará, y volveréis a jugar como si nada hubiera pasado.

secreto-hermanas

A superarte a ti mism@

Echar una carrera, con los patines, con las bicis. Que saque mejoras notas que tú y tú también las quieras. Esforzarte para conseguir metas, aprender de sus errores para intentar no cometerlos. A él/ ella le sale y a ti no, ¿qué falla?, ¿qué puedo hacer?, esforzarme, practicar y poco a poco acertar. Cada uno tenemos unas habilidades, y esto nos ayuda a o no relajarnos simplemente en las que se nos dan bien, si no luchar y superar y mejorar en aquellas en las que a tu herman@ se le dan mejor, y así poder jugar a algo que a ell@s también les hace feliz.

leer-hermanas

A compartir

Aprendes a compartir la ropa, la comida, los juguetes, tu tiempo, tu espacio…

Un refresco en dos vasos en un bar; ir a una pastelería y tomarte un dulce, pero si tu herman@ se lo ha tomado más rápido que tú…. terminar dándole un trozo porque no puedes soportar los ojitos de deseo con los que lo mira; comprarte tu camiseta favorita y tener muchas ganas de estrenarla, pero que tu herman@ la quiera antes de que te haya dado tiempo a ponértela… pero al final le quitas la etiqueta y se das, porque va a estar guapísim@ con ella…; ayudarle con las tareas para terminarlas antes y poder jugar más tiempo…

Porque cuando tienes un/una herman@, sabes que nada es 100% tuyo, aunque lo quieras con todas tus fuerzas.

nieve-hermanos

A trabajar en equipo

Aprender que en equipo se consiguen mejor los objetivos. Y no solo que se consiguen más fácilmente, si no que el camino es más divertido. Se celebran mejor los éxitos y se sobrellevan mejor los fracasos…

Desaparecen las rivalidades, los piques y el querer ganar por encima de todo

juego-hermanos

<h2style=”color: #3cad87;”>A perdonar

¿Cuantas veces os habrán dicho que hagáis las paces? Y sin estar muy convencid@s ningun@ de l@s dos, os dais la mano, volvéis a mirar al suelo y os quedáis en silencio. Pero pasan unos minutos, o incluso en ocasiones una hora, depende de lo grande sea el enfado, y te das cuenta de que os habéis perdonado, que estáis ahí aburrid@s, viendo el tiempo pasar y encima enfadad@s. Y entonces os acercáis, y empezáis a hablaros poco a poco, y  termináis jugando de nuevo, ¡qué tontería, así es mucho más divertido!

abrazo-hermanos

 

Amar de manera incondicional

Querer a tu herman@ es querer a una persona que te hace enfadar, que te chincha, te incordia, pero a la vez te escucha, comparte el día y juega contigo. Que te va a proteger siempre por encima de todo…Esa persona por la que darías la vida, y a la vez la daría por ti.

abrazo-hermanas

 

Aprender todos estos valores, desde tan pequeñ@s, hace que un/una herman@, no solo sea un compañero de juego, si no de vida, de aprendizaje, un pilar fundamental sin el que tu torre se desequilibra y un tesoro al que cuidar y conservar toda la vida.

 

 

¡Feliz semana!

Compartir...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *